A REPLANTEAR NUESTRA SOCIEDAD, A CONSTRUIR OPINIÓN, A PUTEAR, A ALZAR LA VOZ. DAMAS Y CABALLEROS SEAN BIENVENIDOS TODOS (TU SOLO)
17 de septiembre de 2016
Mientras más show, más lejos estamos del camino
16 de febrero de 2016
¿Cómo me dijo que se llamaba?
26 de junio de 2015
Consecuencia 2015
@rabigonz
PS. Para conversar de estos y otros temas sobre fútbol, literatura y sociedad, los esperamos el 1 de julio a las 19:00 en la Biblioteca Municipal de Santiago:
http://www.biblioredes.cl/bibliotecas/4141/noticias/48794
3 de mayo de 2014
LA BANDA SONORA DE LA JUSTICIA II
LA BANDA SONORA DE LA JUSTICIA I
18 de octubre de 2013
LA CULPA NO ES DEL MARRANO
10 de julio de 2013
EL ABORTO EN LOS TIEMPOS DEL TWITTER.
11 de abril de 2013
EDUCACIÓN DE CALIDAD CONTRA EL POPULISMO PENAL
Roberto
17 de abril de 2012
¿No más "Bandita de Magallanes"?

2 de abril de 2012
Más de lo mismo

17 de enero de 2012
Sobre Inés Pérez Concha y las Nanas de Chicureo.

20 de agosto de 2011
Así es la cosa... y si no te gusta, te bajas de inmediato!
20 de diciembre de 2010
¿Y el monitoreo electrónico cuándo?

Roberto
8 de diciembre de 2010
Incendio en la Base de Nuestra Sociedad

1 de marzo de 2010
Terremoto
“Chile es un país, en que, periódicamente tras un par de años, todo se viene abajo como consecuencia de un terremoto, por eso no tiene patrimonio cultural”. Recuerdo que un locutor leía este comentario de un medio extranjero y mientras lo leía su tono de voz cambiaba denotando una profunda tristeza y molestia.
Deberíamos estar acostumbrados, y en parte lo estamos, la prueba es que, en general, las reacciones de los chilenos son muy distintas a las de los extranjeros provenientes de países sin tradición sísmica, nuestras construcciones en general, reaccionan bien. Pero lo que es incuestionable, y en eso me quiero centrar, es que es palmaria la manera como hechos límite, como un terremoto, sacan a la luz lo mejor y lo peor de nosotros, reforzando una idea que vengo defendiendo hace mucho tiempo: No existen buenos y malos, sólo seres humanos.
He visto por medios digitales, TV, radio, etc. Varias situaciones extremas que merecen un cometario:
Los saqueos: Evidentemente, de los que se pelaban plasmas y otros artículos habitualmente denominados suntuarios de los supermercados, como hordas de bárbaros saqueadores, no todos tenían antecedentes penales por hurto, muchos de ellos jamás soñaron que se llevarían cosas sin pagar, y varios en una decisión final flash, junto a los tarros de leche y cobertores, se llevaron un par de zapatillas o aros. ¿Son entonces santos los que sólo se llevaron artículos de primera necesitad? En definitiva no las pagaron, la ley condena su conducta y jamás se planteó seriamente la posibilidad de desabastecimiento. Ni buenos ni malos, todos humanos.
La disposición a la destrucción: Arrancar o no arrancar, buen dilema. Más bien la manera arrancar, algunas personas cercanas (de hecho muy cercanas) estaban durante el terremoto en fiestas, casinos y lugares con aglomeraciones varias. Muchos de ellos arrancaron sin esperar nada ni por nadie. A todo cachete. Pese a las instrucciones del personal de seguridad o los que asumían tal rol. Si todos hubieran actuado así, seguramente el número de víctimas hubiera sido bastante mayor, ¿Son esos corredores de velocidad intrínsecamente irresponsables? En otro caso que me tocó bastante de cerca por que lo tuve en audiencia el domingo un sujeto defendía sus ruinas en el centro antiguo de la comuna de Santiago, no sólo de eventuales saqueadores, o los que tuvieran cara de “patos malos”, con una escopeta, supongo que varios hemos visto situaciones similares, pero en este caso había un matiz adicional: Amenazaba con disparar también a los medios de comunicación que pretendían filmarlo. ¿Por qué? Pudor supongo ¿Cómo calificamos éticamente tal conducta? ¿Qué si se le arranca un balazo? Ojo, ya habían pasado más de veinticuatro horas después del terremoto y el tipo estaba síquicamente sano.
Los prófugos: Los que menos le importan a la sociedad, presos que aprovecharon que se vino abajo una pared para arrancar: Díganme sinceramente ¿Ustedes no hubieran hecho lo mismo? Ahora, ¿por qué los gendarmes no dispararon a las piernas? ¿Falta de rapidez de decisión? ¿Error humano? ¿Maldad esencial? Habría que preguntarles a ellos, pero recordemos que en general son funcionarios públicos que ganan en torno al límite de supervivencia y que no se iban a ganar una medalla por cada muerto.
Nosotros y los otros: Una de las cuestiones más complejas a mi juicio de evaluar es nuestra actitud frente a situaciones límites en situaciones que hay que optar: Sobre todo tratándose de familiares, ¿Dejaría usted de ayudar a una persona que se desangra, que no conoce, por obtener noticias de un hermano, primo o amigo que quizás esté en un edificio que se está derrumbando en frente de sus narices? ¿O quizás ya arrancó? Difícil, lo que tengo claro es que ninguna de las opciones que se adopte en definitiva debería ser cuestionada.
Lo material y lo espiritual: ¿Por qué en definitiva parece que perder todo, una parte o algunos bienes es absolutamente secundario de cara a resultar vivo e indemne físicamente? ¿Es que dejamos de ser materialistas, como todos lo somos brutalmente en circunstancias habituales, en estos casos?. Por otra parte personas que tienen una tradición de conductas egoístas, que no sueltan un cinco ni para
Creo que pensar que se trata de comportamientos alterados, inimputables e irracionales, es un error, cada vez estoy más convencido que es en estas circunstancias en que nos damos cuenta de lo que somos: Todos humanos, todos frágiles. Evidentemente unos más que otros, pero nadie es dios y todos, por saqueador, despreocupado y egoísta que sea, son capaces de evidenciar algo de afecto.
Roberto
7 de agosto de 2009
EL CISARRO

¿Qué es lo que sabemos sobre el personaje? Que tiene diez años, por lo que a pesar de las maneras despectivas de referirse a él, entiendo que aún califica en la categoría de “niño”; que ha sido detenido en diez (¡oh my god!) veces y que demuestra, al igual que su madre, un comportamiento bastante agresivo frente a las cámaras. Entones, lo primero que cabe preguntarse es ¿se justifica la extensión del tratamiento mediático que el caso ha recibido? Me respondo: No.
Existen muchos conflictos cercanos incluso a esta problemática (como la privatización de la defensa penal de los adolescentes) que realmente puede tener una influencia mucho mayor en nuestros niños y jóvenes. De eso nada encontramos en noticieros y periodicos: “¡Aburrido!” diría Homero Simpson.
No digo que las andanzas de Cisarro no ameriten ser noticia del todo, pero, me parece del todo desproporcionada y perturbadora la sobre exposición. Principalmente porque no sabemos si esa situación puntual es sólo una excepción o evidencia una tendencia preocupante. Necesariamente debe ser eso lo que deberíamos discutir: si existe un número que excede los márgenes de lo tolerable de chicos como Cisarro y si son hoy más que ayer, o no. En la medida que un análisis serio de tales interrogantes nos lleve a buscar más repuestas urgentes, más que transformar su vida en un reality show, deberíamos discutir temas esenciales y no accesorios: las causas, no los parches.
¡Que fácil es hoy ganar dinero y simpatía política explotando perversamente la titularidad de medios de comunicación mediante la estigmatización de niños “b”!
27 de julio de 2009
ESTILOS DE VIDA
Circulo por la ciudad, percibiendo actitudes de conocidos y desconocidos, amigos y enemigos que me hacen constatar que ya no me encuentro en el tranquilo entorno de mi infancia en que todo era predecible, todos actuaban conforme a su etiqueta, las etiquetas eran más bien pocas y aburridas (facho, lana, cuico, etc.) Eran tiempos arduos, complejos, pero sencillos. Hoy, quizás igual que ayer, ningún ser humano es simple, pero me parece que es cada vez más habitual no disimularlo. Tenemos tantas vertientes de pensamiento, tantas posibilidades de relacionarnos con nuestros familiares y amigos, tantas alternativas para emplear el tiempo libre, tantas formas de ser desagradables para quienes nos son odiosos, tribus urbanas a las que emular, contendores a los que confrontar, deportes exóticos en los que obsesionarnos, problemas existenciales y materiales de diversa índole en los que abandonarnos a la deriva. Y en cada uno de esos pintorescos escenarios, el espectador puede percibir diferencias abismales dependiendo del estilo del personaje.
Si yo hubiera sido adulto en los ochentas, simplemente hubiese sido un profesional de izquierda. Punto. Tantos como uno en el fondo, pero sobre todo en la forma, saturaban el medio. Hoy somos tan diversos en el estilo que la comunicación se hace monstruosamente difícil: con mi estilo más bien gris, afable y empático, tiendo a ser de lo más asequible para el medio. Pero el medio no me retribuye de la misma forma. Cuestión de estilos. Pero lo tenebroso es que los estilos son demasiados y están todos legitimados en la diversidad y un liberal como yo no tiene otra alternativa que aceptarlo.
A veces es esa diversidad y multiplicidad de estilos la que me asfixia y me hace presa de un miedo insuperable.
16 de julio de 2008
Lavando la Cara de la Autoridad

¿Qué motivó a una niña de 14 a lanzar agua sobre la Ministra?. Las primeras respuestas que he escuchado y que apuntan a que los(as) jóvenes ahora son más rebeldes (sino violentos), que incluso son capaces de agredir a sus maestros(as) y que estos(as) incluso fomentarían o harían la vista gorda ante dichas actitudes, o no inculcan los valores más altruistas, me parece un insulto a la inteligencia y el sentido común.
Primero, cuando observo unanimidad, especialmente referida a la condena de hechos, que en principio no serían delitos graves, de parte de toda la clase política y la prensa, especialmente de derecha (Mega y Canal 13), tiendo a sospechar de que el acto no es totalmente negativo. Personalmente me he dado cuenta que cuando todos elevan las manos en pos de algo y no hay debate, algo de cuidado están ocultando.
Segundo, siendo sincero, no veo en este acto un jarro de agua lanzado sobre la faz de una señora que por su condición merecería respeto (que ha todo esto han mostrado el discurso mas conciliador ni aglutinador, a pesar de la cartera), sino sobre la autoridad y eso es lo que molesta a las élites. Siendo retrospectivos la autoridad nos pasa empapando con sus pésimas decisiones, actitudes, delitos, descuidos, etc. Por lo que siento lo sucedido como la reacción de una persona, que le han pasado cosas, que tiene una visión negativa de un conflicto, quienes objetivamente no han sido escuchados, (no me vengan con la patraña del consejo de muchos sabios citados por Bachelet para debatir y cuyas conclusiones no son las del acuerdo con la derecha) y que de una u otra manera no va sufrir inmediatamente el peso del poder (como si lo sentiríamos todos los demás que nos atreviéramos a hacer algo así, siendo que a muchos ganas no nos ha faltado).
No voy a ahondar en las declaraciones post de nadie, ni de los profesores (que siento han sido absoluta y dolosamente mal entendidas), del gobierno, alcaldes, derecha, medios de comunicación, etc. No vale la pena. Va a ser un debate circular corto, dirigido, como cortina de humo y conveniente. Me quedo con el hecho.
Freddy
7 de julio de 2008
ALLENDE. 100 años no es nada… y 35 tampoco.

¿Fue Allende un demócrata?. Generalmente los que se inclinan por una alternativa negativa se apoyan en percepciones relativas a su ligazón con grupos que querían cambios estructurales de la sociedad por medios que no pueden ser caracterizados de democráticos, pero que su coincidencia estaba justamente en la búsqueda de cambios radicales. Pero los hechos (que es lo que creo debemos considerar siempre a fin de hacer un análisis serio) nos señalan que Allende siempre participó en elecciones, llegó por vía constitucional al poder y obtuvo una victoria importante en las elecciones municipales durante su mandato. Hay también numerosos testimonios que nos señalan que llamaría a plebiscito en los momentos en que se produjo el Golpe, para cuestionar al país si su proyecto debía o no seguir. Además, durante toda su vida PARLAMENTARIA defendió los valores democráticos tanto en el país como en Latinoamérica y el mundo, realidad que se puede revisar en todas sus intervenciones parlamentarias desde su época de Diputado, hasta poco antes de ser elegido presidente.
¿El gobierno de Allende tuvo un pésimo manejo económico?. Tenemos en nuestra memoria muy presente la figura del desabastecimiento, los paros y manejo errático y en muchos casos discriminatorio de mandos medios en relación al reparto de ciertas subvenciones. Pero tendemos a olvidar el comienzo del gobierno y las causas de lo señalado anteriormente. El primer año de gobierno de Allende, en que hubo clemencia de sus detractores, fue el año de mayor crecimiento económico en la historia de Chile, sin señalar que el de mayor justicia social. Auspiciosa realidad que se veía incrementada por la nacionalización del cobre, medida apoyada y aplaudida por todos los sectores. Recordemos también que durante esa época pudimos abrir mercados hasta entonces negados o inexplorados por el contexto de Guerra Fría. ¿Qué pasó?. Hay que hacer presente que Allende (incluso Frei) recibió un estado hipertrofiado por problemas endémicos arrastrados desde mínimo 1925. Debemos además contar con el boicot extranjero pos nacionalización del cobre que fue feroz y el boicot interno insospechado. Puedo coincidir con sus críticos en un mal manejo ante esas crisis, pero las causas del problema son, en su mayoría, perversas y externas.
¿Allende fue cobarde al suicidarse?. La verdad no se como enfrentarme a este tema, no creo en los absolutos respecto a valentía o cobardía, como tampoco en lo referente a quitarse la vida. Hay culturas que entregan un valor distinto a nuestra mirada occidental. Lo que sí puedo afirmar, es que fue un acto tremendamente simbólico el no entregarse al enemigo ilegítimo, acto que sirvió de testimonio de las profundas convicciones que siempre lo acompañaron (por ejemplo en su admiración a Balmaceda).
Esta opinión obviamente cabe dentro de la natural subjetividad del estudio y análisis de la Historia desde la mirada particular y queda sujeto a discusión (eterna por cierto). Lo que sí creo que en general queda claro, es que, muy a pesar de mi admiración por la obra y los sueños, Allende fue y es un gran perdedor y esto básicamente porque nos guste o no, lo tratemos de ocultar o no, vivimos en el Chile creado por Pinochet. Que a la larga, desde el punto de vista de una “trascendencia práctica” fue el gran ganador.
Freddy






